Con estos cinco datos un envío a Cuba se despacha en una sola visita. Sin alguno de ellos, se despacha igual… y se queda esperando en algún tramo.
- Nombre completo del destinatario, tal como figura en su documento de identidad: en Cuba es con lo que retira el envío en la agencia.
- Ciudad de Cuba donde va a retirar. Con ella asignamos la agencia local que le corresponde y le avisamos cuando llegue.
- Un teléfono local que conteste. Es el dato que más entregas salva: sin él, un aviso fallido se convierte en un reintento y en dos días más.
- Su documento de identidad —número y tipo—, que varios trámites de Cuba piden para liberar el envío.
- Descripción y valor del contenido. Lo que va dentro, en palabras concretas, y cuánto vale. De ahí salen la declaración y la cobertura.
Si tu destinatario está en La Habana, Santiago de Cuba y Camagüey o en otra ciudad de Cuba, dínoslo al despachar: con ella asignamos la agencia donde retirará.
Y describe el contenido en los mismos términos en que lo declaramos. En la ruta a Cuba lo más habitual es medicinas con receta, ropa, calzado y artículos de primera necesidad para la familia: cada uno tiene su forma de declararse y de embalarse.
Anótalos antes de venir o de que pasemos a recoger: pedírselos al destinatario en el momento es lo que más alarga el trámite.