No hace falta que traigas el paquete: pasamos por él en tu casa, tu oficina o donde tu proveedor, lo pesamos, lo medimos y lo despachamos hacia España en la misma programación que si lo hubieras traído tú. El recojo no alarga el plazo; lo que sí manda es el día en que se recoge, porque es el día en que empieza a contar.
- Ten el contenido listo, no cerrado. Lo revisamos en el momento: es cuando se detecta algo que la aduana de España no admite, que es lo que de verdad retrasa un envío.
- Si no tienes caja, la ponemos nosotros, ajustada al contenido. Una caja holgada se paga como si el aire fuera mercancía.
- Ten a mano los datos del destinatario en España: dirección exacta con referencia y un teléfono local que conteste.
- Coordínalo con margen. En temporada alta los recojos se llenan con días de antelación, y el plazo hacia España (4 a 7 días hábiles) corre desde el despacho, no desde la llamada.
El recojo lo usa sobre todo quien envía con regularidad a España: peruanos residentes en Madrid, Barcelona y Valencia, personas en trámite de nacionalidad o estudios, y familias que envían documentos y regalos. Si es tu caso, se puede dejar programado y ahorrarte la llamada cada vez.
Desde el recojo en Lima, el envío sigue el mismo camino que cualquier otro hacia España: Madrid, Barcelona y Valencia y el resto de ciudades de la ruta se atienden igual, con el mismo número de guía desde el primer día.